EL LIBRO
El Poder del Metabolismo
Hora de Recuperar¿Bajar de Peso o Adelgazar?
Nada me ha dado más trabajo todos estos años que el convencer a las personas que vienen a buscar ayuda a Natural Slim™ de que lo que ellos realmente quieren es “adelgazar”. La mente del público está dominada por la idea equivocada de “bajar de peso”.
He pasado largas horas convenciendo a una persona de que lo importante no es “bajar de peso”, lo importante es adelgazar que quiere decir “reducir la grasa del cuerpo”. ¡Hay una diferencia!
El cuerpo humano está compuesto de muchas cosas: carne, huesos, nervios, músculos, agua, grasa, minerales, etc., etc. El público en general que viene a buscar ayuda está poseído por la idea fija de “bajar de peso”. Las personas se atormentan con sus metas de “bajar de peso”. Sin embargo, el problema de la población no es que pese mucho. El problema de la población es que está gorda. O sea, sus cuerpos están demasiado llenos de grasa.
La diferencia aquí es que lo que realmente deseamos reducir es la GRASA del cuerpo. No queremos reducir ni el agua, ni los huesos, ni la musculatura del cuerpo. Sólo la GRASA. O sea, queremos “adelgazar”.
Yo mismo hablo a través de este libro de forma indistinta entre “bajar de peso” y “adelgazar”. Me he acostumbrado a que el “bajar de peso” es lo que realmente está en la mente de las personas. Sin embargo, lo que necesitamos es ADELGAZAR.
Muchas personas siguiendo la meta equivocada de “bajar de peso” le han hecho daño permanente a su cuerpo. Por ejemplo, hace poco conocí a una joven de 17 años que tenía su cuerpo deforme con piel caída y colgante en su abdomen, los brazos y hasta en la cara. Esta joven de 17 años parecía tener por lo menos 25 años de edad. Había envejecido prematuramente. La joven en cuestión había experimentado severas depresiones por su obesidad y su decisión había sido la de “bajar de peso”. De hecho, bajó 80 libras de peso pero lo hizo con una dieta inhumana en la cual sólo comía sopa de repollo 3 veces al día por unos 10 meses. Logró bajar 80 libras de peso pero en el proceso le causó tanta hambre a su cuerpo que destruyó una porción significativa de toda su musculatura. Como la musculatura es la que sujeta la piel, al destruir los músculos toda la piel le quedó colgando y se le deformó su joven cuerpo. El daño es permanente.
Lo que se desea lograr es “adelgazar”. No queremos destruir la musculatura del cuerpo porque la musculatura es la que sujeta la piel como si fueran cables tensores. Si hacemos que el cuerpo pase hambre la musculatura se destruirá y la piel nos quedará colgando. Ya en este punto sólo los cirujanos plásticos nos pudieran ayudar y naturalmente nunca quedaremos como si hubiéramos hecho las cosas bien.
Si usted decide adelgazar deberá olvidarse de su peso. El peso habrá de bajar pero lo que es IMPORTANTE es que se reduzca la GRASA. Cuando la grasa se reduzca notará el cambio en su talla de ropa y si es un hombre lo notará en su cintura. ¡Eso es lo importante, reducir la talla de ropa! Si la talla de ropa o la cintura se reducen ello quiere decir que estamos haciendo lo correcto que es reducir la GRASA del cuerpo.
La mayoría de la gente tiene un serio malentendido con la grasa. La grasa no es una sustancia pesada. ¡De hecho, lo más liviano del cuerpo es la grasa! Lo que realmente pesa mucho en el cuerpo es el agua, los músculos y los huesos.
Si usted observa bien habrá podido ver que en la playa o en la piscina la gente que tiene mucha grasa en el cuerpo flota con facilidad mientras que los flacos casi no pueden boyarse. La grasa es liviana y flota. El problema de la grasa es que es una sustancia VOLUMINOSA. O sea, es una sustancia que ocupa mucho espacio. Pero, la grasa no es una sustancia pesada.

LA GRASA FLOTA PORQUE ES LIVIANA

LOS “FLACOS” NO FLOTAN CON FACILIDAD
Por ejemplo, cuando una persona hace ejercicios físicos aumentará su masa muscular y por lo tanto subirá el peso de su cuerpo. Sin embargo, al la persona hacer ejercicios habrá aumentado su masa muscular mientras se reduce la grasa del cuerpo y por lo tanto quedará más pesada y también más esbelta.
Hace poco estuve hablando con una clienta de Natural Slim™ que había bajado de la talla 22 hasta la talla 8 utilizando nuestros servicios. Estaba muy contenta. Me estaba contando de su actual régimen de ejercicios los cuales acompaña con las técnicas de aumentar el metabolismo que aprendió de nosotros. Me comentaba que había estado en otro plan de “bajar de peso” donde le prohibían hacer ejercicio. Le pregunté por qué le prohibían hacer ejercicio. Me comentó que no le permitían hacer ejercicio porque “el ejercicio le aumentaría de peso”. Me quedé casi en un estado de “shock” al oír esto. ¿Cómo es posible que alguien le recomiende a otra persona que quiere levantar su metabolismo y adelgazar que no haga ejercicio porque eso le subiría el peso? Me di cuenta de que el malentendido entre “bajar de peso” y “adelgazar” no existe solamente en el público consumidor. Muchos de los profesionales de la salud tienen la misma confusión y por eso hacen recomendaciones de “no hacer ejercicio para no aumentar de peso”.
Entonces, lo que usted quiere es subir su metabolismo y ADELGAZAR. ¡Olvídese del maldito peso! ¿De que le serviría a usted “bajar de peso” si la ropa cada vez le quedara más y más apretada? Lo que usted realmente quiere observar es su talla (tamaño de la ropa) o su cintura. Usted quiere que la grasa se vaya y no que la piel le quede colgando como esparadrapos. Para evitar eso es vital que proteja su musculatura y su hidratación.
Despreocúpese del peso, concéntrese en reducir la talla de ropa o la cintura. Guarde la báscula para que no se ponga ansioso pesándose a cada rato. Si usted ocasiona una situación de estrés como quiera no podrá adelgazar porque habrá provocado una alta producción de la hormona del estrés, cortisol. El cortisol es una hormona que engorda y no le permitirá adelgazar. No trate de adelgazar poniéndose en un severo estrés o presión extrema por “bajar de peso” ya que usted mismo se habrá saboteado los esfuerzos.
Si alguien nota que usted está adelgazando y le hace la pregunta usual de — ¿cuántas libras has bajado? — contéstele que su problema nunca fue el de estar “pesado”. Que su problema era el estar un poco “gordo” y que por lo tanto sólo le interesa reducir la grasa del cuerpo; por eso no acostumbra a pesarse. Si quiere, dígale cuántas tallas de ropa o pulgadas de cintura ha reducido. En el proceso le dará una lección correcta a la persona.
Obsérvese también que no debe tener unas expectativas irreales. Si usted padece de varias condiciones de salud siempre se le hará más difícil el adelgazar que si estuviera en perfecta salud. Digamos, si usted padece de alta presión, o de asma, o de diabetes u otra condición ello indica que su cuerpo no está en un estado óptimo. Un cuerpo saludable adelgaza con mucha facilidad. Un cuerpo enfermizo es lento bajando de peso.
En cuanto a las expectativas, se debe estar consciente también que el cuerpo mientras más joven sea mayor potencial tiene de recuperarse el metabolismo y adelgazar. Lo contrario también es cierto. Por ejemplo, a mi edad de 59 años tengo que hacer bastante más esfuerzo. Tengo que ser mucho más disciplinado en mi estilo de vida que lo que sería la situación de un joven de 25 años de edad.
Las mujeres siempre adelgazan más lento que los hombres. No se le ocurra entrar en una competencia por adelgazar con su esposo. La razón es que el hombre tiene mucha más musculatura (40% más) que la mujer. Como es la musculatura la que “quema” la grasa los hombres siempre adelgazan más rápido que ellas.
Lo importante es saber lo que queremos: aumentar el metabolismo y “adelgazar”.
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