EL LIBRO
El Poder del Metabolismo
El MetabolismoLas "Intolerancias" del cuerpo
Casi todo el mundo sabe lo que es una alergia. Las alergias se relacionan con picores, mucosidad, estornudos, dolores de cabeza, ataques de asma y otras manifestaciones. En algunos casos las reacciones alérgicas pueden ser eventos peligrosos. Como cuando una persona que es alérgica a los mariscos ingiere una comida de mariscos y se causa una reacción alérgica que lo puede llevar hasta el hospital.
Una alergia es una reacción del sistema inmune del cuerpo que por alguna razón ha identificado a algún alimento o sustancia (colorante, preservativo, químico, etc.) como “enemigo” y le ataca como tal. Las alergias se hacen notar: hinchazón, picor, dolor de cabeza, mucosidad, etc.
Ahora, en el tema del metabolismo lento también se ha descubierto que existen las “intolerancias” del cuerpo. Las intolerancias son reacciones menos obvias del cuerpo a aquellos alimentos que no tolera pero que no llegan a reflejarse tan violentamente como las alergias. Son reacciones a alimentos que el cuerpo rechaza. Se ha visto que cuando consumimos uno de estos alimentos el metabolismo se reduce y se nos hace difícil o imposible el bajar de peso.
Las “intolerancias” del cuerpo son más difíciles de detectar que las alergias debido a que no provocan una reacción alérgica visible. Sin embargo, si su cuerpo resulta ser intolerante a algún alimento y usted lo consume podrá notar cómo su metabolismo se estanca y no podrá bajar de peso.
En mi búsqueda por las razones detrás del metabolismo lento descubrí que las “intolerancias” existen. Cuando comemos algún alimento que a nuestro cuerpo no le gusta el metabolismo se disminuye y se nos hace imposible adelgazar.
Al trabajar con miles de personas que deseaban adelgazar he observado que los alimentos que producen más “intolerancias” son el maíz, la soya y el trigo. Cuando su cuerpo es “intolerante” a uno o varios de ellos el metabolismo se estanca y su cuerpo no cederá la grasa.
El maíz es la fuente del edulcorante principal de la industria de los refrescos carbonatados. Es el sirope de maíz (“corn syrup”). Por ejemplo, la Coca-Cola®, al igual que casi todos los otros refrescos carbonatados, se endulza con “corn syrup”. El sirope de maíz está contenido en una gran cantidad de alimentos preparados porque es un edulcorante muy económico y los fabricantes lo prefieren por ello. Hay mucha gente que si consume cualquier producto derivado del maíz simplemente no podrán bajar de peso. Me ha costado bastante trabajo aprender esto. Trabajando con miles de personas que deseaban rebajar fui observando que esto es así.
En una ocasión estuve ayudando a bajar de peso a un miembro del sistema Natural Slim™ y me topé con un caso claro de intolerancia al maíz y sus productos derivados. Si no me hubiera dado cuenta de que algo estaba parando el metabolismo de este miembro esta persona hubiera fracasado en su intento por bajar de peso.
Para poder investigar las causas del metabolismo lento muchas veces he tenido que asumir la postura de un detective. La experiencia me ha demostrado que cuando una persona está bajando de peso exitosamente y de momento deja de bajar y se estanca es debido a que alguno de los factores que afectan su metabolismo cambió. El tiempo me ha entrenado a preguntar “¿qué cambió?” cuando observo que algo que estaba funcionando bien de repente deja de funcionar. No creo en la suerte, creo en la habilidad.
En el caso de este miembro fue una situación en la cual él venía bajando de 2 a 3 libras de grasa cada semana de forma continua. Ya este señor había bajado más de 40 libras y estaba tratando de bajar las últimas 20 libras que tenía de exceso de grasa. Era una satisfacción verlo todas las semanas porque siempre nos comentaba lo bien que se sentía y la verdad es que cada semana se veía físicamente mejor que la semana anterior.
Sin embargo, después de muchas semanas en que venía bajando de peso todas las semanas, de repente dejó de bajar. Tratamos de esperar hasta la visita de la próxima semana y tampoco bajo de peso. ¡Se había estancado! Algo lo estaba parando. Algo estaba obstaculizando su metabolismo. La lógica me decía que alguien que lleva tantas semanas teniendo éxito en bajar de peso no deja de tener éxito por pura casualidad.
En la segunda semana en que no bajó de peso me senté a dialogar con el señor para ver qué había cambiado. De inicio él no encontraba nada que hubiera cambiado en su rutina de adelgazar ni en su consumo de alimentos. Seguí insistiendo hasta que de momento me dijo “la semana pasada y la anterior compré unos chocolates sin azúcar que son bajos en carbohidratos”. A mi me vino a la mente el hecho de que Natural Slim™ vende unos chocolates especiales para las personas que quieren bajar de peso que son sin azúcar y bajos en carbohidratos. Pero, estos chocolates son endulzados con un edulcorante llamado maltitol que aunque no contiene carbohidratos es un producto derivado del maíz.
Sospeché que quizá este señor era intolerante al maíz porque había leído varios libros escritos por médicos alergistas que hablaban de las personas cuyo cuerpo rechaza el maíz como alimento. Le pregunté si había observado que al ingerir estos alimentos había tenido gases en su intestino o flatulencia. Me dijo que sí, que había estado teniendo gases. Recordé que cuando algún alimento es rechazado por el cuerpo el mismo no se digiere y se descompone dentro del cuerpo creando gases.
Le pedí a este miembro de Natural Slim™ que hiciera su rutina y dieta usual como la había aprendido de nosotros pero que se asegurara de no consumir nada que contuviera maltitol, ni maíz. Fue un milagro, ¡la próxima semana este señor estuvo brincando de alegría porque había rebajado 7 libras de grasa en esa semana!
En el caso de este señor descubrimos que su cuerpo era intolerante al maíz y a sus productos derivados como el maltitol. Desde que dejó de usar los chocolates y se cuidó de evitar el maíz el señor siguió bajando de peso y finalmente logró su meta de bajar las 60 libras de exceso de grasa con las que había empezado.
Con la soya y sus productos derivados nos pasó lo mismo. Algunas personas, si utilizan soya, simplemente no bajan de peso. En los inicios de Natural Slim™ utilizábamos una batida de proteínas de soya. Observamos que algunas personas bajaban de peso muy bien y otras o bajaban lentísimo o no bajaban. Empezamos a sospechar de la soya y sus “goitrógenos”† y comenzamos a utilizar las proteínas de whey (suero de leche). Cuando pusimos a los que no bajaban de peso con la batida de proteínas de soya a utilizar la batida de whey todos ellos empezaron a bajar de peso. Fue así como terminamos eliminando todos los productos que ofrecíamos que contenían soya o derivados.
Por último, quizá la intolerancia más común que hemos observado es la intolerancia al trigo. El trigo contiene una proteína llamada “gluten” a la cual muchas personas tienen “intolerancia”. El trigo es la fuente del pan, las harinas y las pastas. Para algunas personas comer un poco de pan es equivalente a no poder bajar de peso. A ellos les encanta el pan pero a sus cuerpos no les gusta el pan ni ninguno de los alimentos fabricados con trigo. Yo soy uno de esos casos. En mi caso, si quiero bajar de peso, tengo que eliminar totalmente el trigo de mi dieta. Puedo comer pequeñas porciones de arroz, papas, plátano y otros almidones. Pero, si pruebo un poquito de pan o si como alguna carne empanada simplemente mi metabolismo se para y deja de quemar grasa.
En mi caso, descubrí que el trigo es la “intolerancia” principal de mi cuerpo. En cientos de otras personas he visto lo mismo. Yo terminé comprando galletitas hechas de arroz y pan hecho de papa en las tiendas de productos naturales para poder disfrutar de una tostada o de galletitas de vez en cuando. Existe toda una variedad de productos “sin gluten” en el mercado porque son muchas las personas que son alérgicos o “intolerantes” al trigo.
Debo mencionar que algunas personas tienen también una intolerancia a la carne de cerdo. El cerdo, por alguna razón, no es aceptable para el cuerpo de algunas personas y se les hace muy difícil bajar de peso cuando consumen carne de cerdo, chorizos o chicharrón de cerdo.
Las intolerancias tienen que ver con nuestros factores hereditarios. Algunos de nuestros antepasados vinieron de Europa, otros de los países nórdicos, otros de África y otros de Oriente. Todos traemos distintos genes que determinan qué alimentos son aceptables y cuáles no son aceptables para nuestros cuerpos. Las intolerancias son reacciones de tipo alérgicas pero sin manifestaciones claras. Son reacciones a los alimentos que no pertenecían a nuestra herencia celular. O sea, alimentos que no existían en las áreas donde nuestros antepasados se desarrollaron.
Más allá de la dificultad para bajar de peso y el metabolismo lento que producen las intolerancias al maíz, soya o trigo hay algo que se puede notar cuando consumimos algún alimento que nuestro cuerpo no desea. En muchos casos, cuando consumimos un alimento al que nuestro cuerpo es intolerante, se produce: mucosidad, gases estomacales, gases intestinales, acumulación de líquidos o estreñimiento.
De todas maneras, no se trata de eliminar el maíz, la soya ni el trigo. Se trata de DESCUBRIR cuáles de ellos son los que nuestro cuerpo rechaza para evitarlos. Yo descubrí que mi única intolerancia es al trigo. Desde que lo supe puedo bajar peso cuando así lo deseo. Solamente reduzco los carbohidratos refinados y evito el trigo.
La clave es ponerse atento y observar. Siempre que uno consume un alimento al cual es intolerante se producen unas manifestaciones. Son manifestaciones sutiles pero observables. Reacciones como gases estomacales, gases intestinales, flatulencia, mucosidad o inclusive hinchazón. La hinchazón se produce porque cuando el cuerpo confronta un alimento que considera “enemigo” las células se llenan de agua y se ponen más grandes lo cual causa una hinchazón. La hinchazón es una retención de líquidos. Uno puede observar cómo de repente la ropa le queda más apretada, los anillos dan trabajo para sacarlos de los dedos y hasta los zapatos pueden apretarle a uno. Es una hinchazón de agua que se ocasiona como reacción al alimento al cual se es intolerante.
Las intolerancias no aplican a todo el mundo. Hay personas que no tienen ninguna intolerancia. Lo que es importante es que usted sepa que existen las intolerancias. La idea es que usted pueda detectarlas en su cuerpo antes de que algún alimento le reduzca el metabolismo y le haga fracasar por no saber que este tipo de situación existe.
Una forma adicional de saber si existe algún alimento al que nuestro cuerpo es intolerante es observar los antojos que siente. Curiosamente aquellos alimentos que más nos pide el cuerpo son los mismos a los que somos intolerantes. Si su cuerpo le está imponiendo un fuerte deseo de comer galletitas es muy posible que usted resulte ser intolerante al trigo de las galletitas. Los alimentos a los que somos intolerantes generalmente son los mismos que constantemente nos pide con fuerza nuestro cuerpo.
Haga la prueba y decídase a eliminar, uno a uno, los distintos alimentos que su cuerpo le pide en forma de antojo. Si usted elimina uno de ellos y de momento baja el doble de peso en una semana de lo que normalmente había estado bajando habrá usted encontrado una de las intolerancias de su cuerpo. Cada intolerancia es como un freno para el metabolismo. Si quita las intolerancias habrá quitado los frenos que le estaban causando un metabolismo lento. ¡El conocimiento es poder!
edulcorante: sustancia que se utiliza para endulzar alimentos o bebidas.
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