¡ Baja de peso comiendo de todo !

Con nuestra ayuda puedes bajar de peso aunque tengas un "metabolismo lento", hipotiroidismo o diabetes.

EL LIBRO

El Poder del Metabolismo

El Metabolismo

 

 

Sustancias Enemigas

 

Todo lo que ingerimos tiene algún efecto sobre el cuerpo. Esto es así con todos los alimentos, los medicamentos, los preservativos, los colorantes y con cualquier sustancia que sea parte de lo que comemos o tomamos.

Algunas de las sustancias de las que comúnmente usamos son perjudiciales al metabolismo y lo ponen más lento. Este es el caso de los aceites poliinsaturadoscomo el aceite de maíz, aceite de soya o el aceite vegetal que comúnmente compramos en el supermercado y que se utilizan como ingredientes de los alimentos preparados.

Distintos investigadores han comprobado que los aceites poliinsaturados como maíz, soya y aceite vegetal interfieren con la función de la glándula tiroides. El aceite más perjudicial a la tiroides parece ser el aceite de soya. Como la glándula tiroides controla el metabolismo del cuerpo estos aceites tienen el efecto de reducir el metabolismo. Por esta razón se recomienda utilizar aceites como el aceite de canola o el aceite de maní (“peanut”) para freír y el aceite de oliva para todos los casos donde no hay que freír. La limitación del aceite de oliva es que no soporta mucho calor y por eso no se recomienda para freír.  

Para proteger el metabolismo es necesario evitar estos aceites poliinsaturados como el maíz, la soya y el aceite vegetal.

Como estamos hablando de los aceites es apropiado que también toquemos el tema de las grasas. Por muchos años hemos sido bombardeados por los distintos medios de comunicación con una publicidad intensiva para alertarnos sobre los peligros del colesterol y para vendernos productos sin colesterol. De ahí nació la idea maravillosa de sustituir la mantequilla de vaca que contiene colesterol por una grasa llamada margarina. A simple vista parecía una buena idea.

Lo que no nos dijeron es que las margarinas – todas – contienen un alto contenido de los llamados “ácidos transgrasos” (“trans fatty acids”) que son muy dañinos a nuestra salud y que de hecho reducen el metabolismo. La margarina es un producto industrial que se crea de forma muy violenta. El proceso que se llama “hidrogenación” es a base de utilizar algún aceite poliinsaturado líquido (maíz, soya, girasol, vegetal) y calentarlo a muy altas temperaturas, mientras se le aplica corriente eléctrica y a la misma vez se le bombea gas hidrógeno para lograr que el aceite se vuelva sólido. Cuando el hidrógeno se une a las moléculas de aceite el aceite se vuelve una grasa blanca que se puede untar. Pasa de líquido a sólido.

Los ácidos transgrasos son moléculas de grasa que han sido dañadas y deformadas por el calor más la corriente eléctrica del proceso. Son moléculas de grasa que han perdido su forma molecular normal y han quedado deformes. Debido a esto el cuerpo las trata como si fueran tóxicos porque no las reconoce como comestibles y no las puede usar para su sustento. Hay una nueva regulación federal de la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) que obliga a los fabricantes a rotular sus alimentos publicando en las etiquetas el contenido de ácidos transgrasos que cada alimento contiene. Esto lo han logrado los grupos de consumidores que le han hecho presión a la FDA para obligar a los fabricantes de alimentos a revelar los contenidos de estas grasas alteradas molecularmente. La margarina en algunos casos llega a estar compuesta hasta en un 40% de ácidos transgrasos.

Los fabricantes de margarina saben que nosotros no compraríamos esa grasa blanca porque no se ve apetecible. Por lo tanto, en un destello de mercadeo magistral lo que hacen es mezclarla con un colorante amarillo (colorante “yellow” #5) para que se parezca lo más posible al color de la mantequilla y a nosotros nos parezca apetecible como la mantequilla. Si viéramos su verdadero color blanco y grasoso no se nos ocurriría untársela al pan porque es algo abominable.

Contrario a lo que al público consumidor de margarina se le quiere hacer pensar, hay varios estudios que reflejan que el uso de la margarina aumenta el colesterol y aumenta también la incidencia de problemas del corazón. Si usted decide subir el metabolismo y adelgazar debe evitar la margarina. La mantequilla por otro lado es una grasa saturada que contiene colesterol pero es una grasa que el cuerpo puede utilizar de forma natural y que no contiene los ácidos transgrasos que son perjudiciales a la salud. La mantequilla es amarilla porque la vaca y la creación así lo decidieron, no contiene colorantes. La mantequilla le ayudará a adelgazar, la margarina le hará engordar.

Por otro lado, la soya ha sido promovida a gran escala por los grandes intereses agrícolas y por la industria alimentaria como algo “saludable”. La realidad es que los estudios que se han usado para demostrar los beneficios de la soya son estudios que se hicieron en el Japón donde la soya se fermenta (ejemplos: salsa soya, tofú). El proceso natural de fermentación destruye las propiedades bloqueadoras de la tiroides y hace que la soya sea saludable. Nuestra realidad en occidente es que la soya se procesa de forma industrial, sin fermentación. Por eso la soya que nosotros recibimos no es algo saludable. La soya que se vende en nuestros mercados, cuyo proceso de elaboración no incluye fermentación, contiene compuestos llamados “goitrógenos” que reducen la función de la tiroides. Estos compuestos interfieren con el mineral yodo que es esencial al buen funcionamiento de la tiroides. He visto a muchos vegetarianos que han empezado a tener problemas de obesidad por su alto consumo de soya en sus diferentes formas. Si usted padece de un metabolismo lento, evite la soya.       

Muchos estudios demuestran el daño que puede producir la soya. Investigadores en el Colegio de Medicina de la Universidad de Cornell dijeron que los bebés que habían sido alimentados con una fórmula de leche de soya eran más propensos a desarrollar problemas de la tiroides. También se descubrió que estos bebés alimentados con soya tenían más del doble de la incidencia de diabetes que los bebés que no utilizaron soya.

Hay otra sustancia que definitivamente reduce el metabolismo y no ayuda a las personas a adelgazar. Es el edulcorante artificial aspartame® que se vende en el mercado bajo varias marcas comerciales como Nutra Sweet®, Equal®, Same® y otras marcas. Esta sustancia, aspartame®, reduce el metabolismo y causa un deseo por los alimentos dulces. Esto es algo que he observado después de haber trabajado con más de 10,000 personas dentro del sistema Natural Slim™. Si la persona que deseaba bajar de peso usaba algún refresco o alimento endulzado con aspartame® o no bajaba de peso o bajaba lentísimo. Tan pronto se eliminaba el aspartame® de la dieta la persona empezaba a bajar de peso más rápidamente.

En una ocasión traté de comunicar esta información en el sitio de Internet de Natural Slim™, www.rebajar.com, y recibimos una amenaza legal del fabricante de aspartame®. Decidimos retirar nuestra opinión de Internet porque la alternativa era gastarse una pequeña fortuna en defenderse de los ataques de los abogados del fabricante de aspartame® que se dedican a amedrentar a todo aquel que trate de decir algo que a ellos no les convenga. Pero, la verdad es la verdad.

De todas maneras, si usted interesa proteger su metabolismo va a tener que leer las etiquetas para que elimine el aspartame® de su dieta. Hay otros edulcorantes artificiales que no parecen tener el efecto reductor del metabolismo que tiene el aspartame®. Son otros edulcorantes artificiales como sucralose® (Splenda®) y Acesulfame Potassium (Asesulfame K®).

La otra sustancia que es enemiga del metabolismo es: el fluoruro. El fluoruro que contiene en muchos estados el agua del grifo que utilizamos para cocinar o bañarnos. El fluoruro está también en las pastas de dientes. Lo que se sabe es que el fluoruro suprime la función de la glándula tiroides. De hecho, para los años 50 el fluoruro se utilizaba como medicamento para reducir la función de la tiroides en los casos de personas con hipertiroidismo, precisamente porque se descubrió que reducía la función de la tiroides. En un estudio, se demostró que una dosis de fluoruro de 2.5 a 4.5 miligramos por día era exitosa para reducir la producción de hormonas de la tiroides y tratar el hipertiroidismo. En áreas donde el agua contiene fluoruro, el consumo diario puede llegar hasta 6.5 miligramos por día, lo cual puede afectar su tiroides negativamente.

Si usted experimenta un metabolismo lento debe cuidarse del fluoruro utilizando una pasta de dientes sin fluoruro. Su agua debe ser embotellada o filtrada en algún tipo de filtro que garantice la remoción del fluoruro. Debe también evitar los tratamientos de fluoruro que utilizan los dentistas para blanquear los dientes.   

En la lucha por recuperar el metabolismo es vital que evitemos las sustancias que reducen el metabolismo.   

canola: tipo de aceite vegetal extraído de la semilla de “rapeseed”.

edulcorante: sustancia que se utiliza para endulzar alimentos o bebidas.


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