EL LIBRO
El Poder del Metabolismo
El MetabolismoGlándulas Tiroides
Los humanos tenemos una glándula que está localizada en el área del cuello y que tiene la forma como de una mariposa con las alas abiertas. Esta glándula se llama la glándula tiroides y sus hormonas controlan tanto el metabolismo como la temperatura del cuerpo.

Sin entrar en detalles técnicos podemos decir que esta glándula produce una hormona que la medicina ha llamado T4. Esta hormona T4 no es una hormona activa sino más bien una hormona de almacenamiento. Se le llama T4 porque contiene 4 átomos del mineral yodo. El cuerpo, a través de la acción de una enzima llamada deiodinase,convierte la hormona T4 en la hormona T3 que es una hormona activa, no de almacenamiento. La hormona T3 es la hormona que realmente sube el metabolismo y aumenta la temperatura del cuerpo. Es la hormona activa.
La hormona T4 sería como el equivalente de tener petróleo y la T3 sería como tener el producto activo y utilizable del petróleo, la gasolina.

Hay otra hormona que juega un papel en esto que se llama TSH (“Thyroid Stimulating Hormone”). Es la hormona que produce el cerebro para solicitarle a la glándula tiroides que produzca más hormona T4. La hormona TSH es una hormona “mensajera” que lleva a la tiroides las órdenes del cerebro para producir más T4 y así obtener más T3 para mantener el metabolismo y la temperatura del cuerpo. Cuando el cerebro detecta poca actividad de la hormona T3 en las células entonces produce más hormona TSH para estimular a la glándula tiroides a producir más hormona T4 que luego pueda ser convertida en T3. Es un sistema donde el cerebro monitorea constantemente las cantidades de T3 disponibles y ordena a la glándula tiroides que produzca más T4 a través de su producción de TSH.
Las personas que tienen problemas con su glándula tiroides padecen de la condición llamada hipotiroidismo† la cual es una condición bastante común y para la cual existen medicamentos como Synthroid® y otros.
Cuando una persona padece de hipotiroidismo puede sentir uno o varios de los síntomas de esta condición que son:
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Si el médico sospecha que existe una condición de hipotiroidismo simplemente ordena unas pruebas de laboratorio para medir en la sangre las cantidades de las hormonas T4, T3 y TSH. Hay unos niveles que se consideran “normales” de cada una de estas hormonas y con ellos el médico determina cuánto medicamento será necesario para corregir la situación. Desgraciadamente las pruebas de tiroides no son infalibles y algunos expertos, como el Doctor Broda O. Barnes, opinan que aproximadamente el 50% de estas pruebas fallan en detectar los problemas de la tiroides.
Es importante también saber que muchas personas que padecen de alto colesterol† realmente lo que tienen es un problema con su tiroides y no lo saben. Antes de que existieran las pruebas para medir las hormonas T4, T3 y TSH en la sangre los médicos sabían que una persona tenía problemas de tiroides si encontraban el colesterol demasiado alto y sabían que la persona no consumía una dieta alta en colesterol. El alto colesterol puede ser un indicador claro de una función deficiente de la tiroides.
Una de las manifestaciones principales del hipotiroidismo es la fuerte tendencia al sobrepeso y a la obesidad que produce. A las personas con hipotiroidismo se les hace casi imposible adelgazar porque su metabolismo es extremadamente lento ya que la tiroides es la glándula que controla el metabolismo. Si hay poca producción de la hormona T3 habrá poco movimiento a nivel celular y la persona tendrá un metabolismo lento. Para colmo hay personas cuyas pruebas de laboratorio reflejan niveles “normales” de hormona T3 y tienen un metabolismo extremadamente lento debido a que por alguna razón su hormona T3 no está totalmente activa y es como si fuera una hormona T3 defectuosa.
La verdadera acción de la hormona T3 sucede a nivel de las células del cuerpo. Las pruebas de laboratorio miden los niveles de hormonas T4 y T3 en la sangre pero no es en la sangre donde la hormona T3 tiene su acción, es en las células. No existen pruebas que midan la acción de la hormona T3 en las células. Por esa razón, se ha visto que las pruebas de laboratorio para medir estas hormonas de la tiroides en la sangre pueden ser una ayuda, pero no necesariamente dicen la verdad en todos los casos. Muchas de las personas que tienen un metabolismo extremadamente lento están teniendo problemas con la función de sus hormonas de la tiroides. Sin embargo, las pruebas de laboratorio que se hacen reflejan que “todo está bien” mientras la persona continúa deprimida, con insomnio, con debilidad, con sobrepeso y con todas las otras manifestaciones del hipotiroidismo.
Curiosamente el hipotiroidismo afecta a 8 mujeres por cada 1 hombre que tiene esta condición. O sea, es una condición que afecta principalmente a las mujeres. Las mujeres con hipotiroidismo se sienten débiles, cansadas, gordas, deprimidas y con poco interés en el sexo. Es una condición que causa divorcios a granel y lo más triste es que en muchísimos casos permanecen sin detectar. El Doctor Broda O. Barnes en su libro “The Unsuspected Illness” estima que a casi la mitad de las personas que padecen de hipotiroidismo no se les detecta la condición con las pruebas de laboratorio tradicionales que utilizan los médicos. O sea, que son personas que siguen sintiéndose gordas, deprimidas y débiles mientras su doctor les dice “está todo bien con tu tiroides”.
En los años que he trabajado con miles de mujeres que deseaban adelgazar y recuperar su metabolismo tuve que aprender a detectar el llamado “hipotiroidismo subclínico” que no detectan las pruebas normales de laboratorio. Tuve la suerte de descubrir la información que publicaron en sus respectivos libros el Doctor Broda Barnes y el Doctor Denis Wilson sobre estos temas. Estos dos doctores han sido, además de doctores, brillantes investigadores que supieron observar más allá de las pruebas de laboratorio. Fueron doctores que genuinamente se preocupaban por sus pacientes y que decidieron creerle a sus pacientes más que a las pruebas de laboratorio. En esa vorágine acelerada que llamamos vida, a veces no es fácil conseguir a un médico que realmente escuche y observe a su paciente. Las presiones económicas y de tiempo que han impuesto sobre nuestros médicos las compañías de seguros médicos ciertamente nos han hecho perder esa calidad y tiempo de comunicación que debe existir entre médico y paciente. En parte, por esto nuestros médicos muchas veces han perdido la capacidad de dialogar con el paciente para ver si los análisis de laboratorio realmente concuerdan con los síntomas que el paciente tiene. O sea, han dejado de observar al paciente y lo sustituyen con interpretar lo que digan los resultados de los análisis de laboratorio.
Según los doctores Broda Barnes y Denis Wilson aproximadamente el 50% de los análisis de laboratorios para detectar problemas con el sistema de la glándula tiroides dan lo que llaman un “falso negativo”. Un “falso negativo” quiere decir que es “falso que no hay problemas con la tiroides’. O sea, que sí existen problemas con la tiroides aunque no hayan sido detectados en los análisis de laboratorio.
La glándula tiroides es la glándula que controla el metabolismo. Cuando existen problemas o defectos en el funcionamiento de esta glándula el metabolismo se ve afectado. También, cuando falla alguno de los procesos que permiten que sus hormonas lleguen a las células del cuerpo para activar y acelerar el metabolismo se crea un caos llamado “metabolismo lento”.
La glándula tiroides es muy sensible al estrés. De hecho el estrés es lo que más afecta esta glándula. La mayoría de las mujeres que hoy en día tienen problemas con su tiroides empezaron a tener problemas con ella justo después de algún evento traumático emocional o doloroso. Por ejemplo, después de un divorcio aparatoso. O después de un parto que fue doloroso y lleno de estrés. Inclusive después de un accidente automovilístico o después de la pérdida de un ser querido. En fin, es una glándula que se afecta con el estrés.
Por otro lado, la tiroides tiene unas necesidades específicas de algunos nutrientes, vitaminas y minerales que si no se cubren y existe una deficiencia de alguno de los elementos necesarios la obliga a fallar en su función. Para poder funcionar adecuadamente la tiroides no puede tener deficiencias de ninguno de las siguientes sustancias: yodo, zinc, magnesio, cobre, manganeso, selenio y el aminoácido L-Tyrosine. Si cualquiera de estas necesidades le falta su función se verá afectada y puede ocasionarse un hipotiroidismo con su resultante “metabolismo lento”.
Si usted padece de un metabolismo lento, y también tiene varios de los síntomas de hipotiroidismo que se listaron anteriormente, debe sospechar que hay problemas con su sistema de la glándula tiroides. Los análisis de laboratorio existentes son una ayuda pero no son infalibles.
vorágine: aglomeración confusa de sucesos, de gentes o de cosas en movimiento.
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